LA MAGIA DE LO IMPOSIBLE

Candide Thovex, una de las leyendas del freestyle, y Audi llevaron a cabo una producción en la que se traspasan los límites de lo posible.

Tierra roja. Un hombre se desliza con unos esquís blancos por los restos de lava seca de un volcán en erupción. Toma siguiente: ese mismo equilibrista convierte a la Muralla China en una pendiente digna de saltos 360°. En la próxima, se deja caer por enormes dunas de arena y, finalmente, termina surfeando olas en las playas de Jamaica. Irónicamente, en ninguno de estos lugares hay ni una pizca de nieve. Estas imágenes forman parte de una nueva pieza audiovisual que el atleta de freestyle -esquí que se realiza por fuera de las pistas marcadas-, Candide Thovex y Audi lanzaron a principio de este año. Acompañado de un Audi Q7, el atleta recorrió varios lugares del mundo y escogió aquellos con las mejores y más variadas laderas. En lugares de Europa, América y Asia, Candide dejó de lado los clásicos escenarios de deporte de invierno y eligió aquellos que se caracterizan por la ausencia de nieve. Sobre unos esquís especiales, hace su magia: descensos, saltos, vueltas en el aire y giros sobre su eje en entornos impensados para practicar este deporte. La producción del video fue toda una odisea. En una primera etapa, el equipo visitó la región más septentrional de Europa y acamparon durante tres días al aire libre. Allí, los colores que dominan son los verdes y la hierba cubre todos los obstáculos que Candide elude. En un segundo momento, el grupo se enfrentó a toneladas de arena en el medio del desierto para luego mudar los equipos al otro extremo: las aguas de Jamaica. Allí, el rodaje fue complicado: la superficie es difícil para “esquiar” y la velocidad es fundamental para poder cazar las olas. Las tomas en la ladera de un volcán en erupción fue uno de los momentos más desafiantes del proceso de filmación. La ceniza negra es relativamente apropiada para practicar esquí pero no cuando el volcán en cuestión se encuentra activo. De vez en cuando, la montaña escupía piedras que, con el paso de los días, se acumulaban en la bajada que el atleta tenía que atravesar. Si bien todo el video es impactante, la imagen de Thovex “esquiando” la Muralla China es insuperable. No sólo por el entorno, sino también por la facilidad con la que el atleta se mueve sobre la piedra.

CandideThovex
Candide

En el 2015, Thovex y Audi realizaron un primer clip en el que el atleta descendía por una ladera de pastizales, saltaba caminos y atravesaba un túnel muy estrecho hasta aterrizar, finalmente, en el baúl de un Audi Q7. Esta primera colaboración alcanzó más de 4 millones de visualizaciones y se espera que la segunda tenga el mismo impacto (actualmente cuenta con más de 2 millones de reproducciones).

EL JOVEN PRODIGIO

Candide Thovex, de 34 años y una leyenda del mundo del esquí freestyle, demuestra que no necesita de condiciones aptas ni necesarias para practicar este deporte. En 2010, con 26 años, se consagró como campeón del Freeride World Tour. Fue la primera vez que compitió y lo hizo con técnicas impecables. Normalmente se necesitan años de práctica para que un esquiador freestyle se transforme en un profesional de alta montaña. Además de este reconocimiento, Candide fue el primer esquiador -tenía tan sólo 16 años- en saltar por el Desfiladero del Chad, una grieta de 36 metros de ancho de las Montañas Rocosas. Con 17 años obtuvo la medalla de oro por el truco Big Air en los X Games y, en 2003, también ganó la competición de half pipe en esos mismos juegos. Es el único atleta de la historia del freestyle que ha encabezado todas las disciplinas y competiciones que existen. Su pasión empezó de muy chico en la Chaîne des Aravis, en la región de la Alta Saboya (Francia). Sus padres eran instructores de esquí y lo iniciaron en ese mundo cuando tenía dos años. Candide se apropió rápidamente del deporte y las grandes cimas de los Alpes franceses se transformaron en su parque de diversiones y su par de esquís en su juguete más preciado. La lista de reconocimientos es infinita y se amplía a medida de que pasan los años. Sin embargo, hay una pausa, un estante vacío en la vida de Thovex. En 2007, intentó redoblar su apuesta y enfretar el salto Big Bertha, de 40 metros de alto. La prueba no salió bien y Candide se golpeó los nudillos y se rompió la columna. Casi queda parapléjico. Luego de muchos meses de rehabilitación, logró volver a lo que tanto amaba. Simón Favier, un amigo, y su cámara lo acompañaron. Allí descubrió lo que sería su segunda pasión: los videos. Con la cámara pegada al casco, Thovex vuelve a la montaña con la misma seguridad y elegancia que desde el primer día. Se desliza entre los árboles, salta sobre el polvo de la nieve fresca, recorre a toda velocidad curvas imposibles, graba todo el recorrido y lo comparte con sus fans para que ellos también puedan vivir este deporte como él lo hace. “One of those days” es uno de sus videos más populares. Fue filmado por el propio atleta en Val Blanc, Francia, y tiene más de 23 millones de reproducciones. En el mismo, Thovex desafía todas las leyes de la gravedad y salta por encima de piedras, personas y hasta de una calle. “Esquía en el aire y vuela entre la nieve. Es un pionero”, indica muy acertadamente el documental Few Words que habla de la vida del atleta. En el mismo, Candide decribe a sus carreras como un guión de una película hollywoodense. Porque él no solo aterriza saltos de una manera impecable frente a la cámara, sino que también produce y edita de manera minuciosa cada uno de sus videos. “Candide siempre va a lo grande”, dice un amigo suyo del freeride. Y no se equivoca: aunque haya dejado de lado las competencias, Thovex sigue dejando imágenes que recorren el mundo.