¿Por qué Audi apuesta por las ciudades inteligentes?

Boston, una de las ciudades más pobladas de Estados Unidos, es la prueba de que este concepto va mucho más allá que en lo que a movilidad se refiere. Con cada idea y proyecto novedoso, los ciudadanos son impulsados a involucrarse por el beneficio de todos y cada uno de ellos.

En Back Bay, uno de los barrios más visitados de Boston, la ciudad está tomando medidas muy innovadoras con respecto a la medición de la tarifa en las playas de estacionamiento. Todos los días un programador, con tan sólo una tableta, recorre cada una de las filas del playón grabando no sólo cuántos de los 1650 espacios están ocupados, sino también cuáles de esos vehículos tienen permiso de estacionamiento para residentes y cuáles son pagados con tarjeta de crédito o con un smartphone. Esos datos son cargados en una aplicación que los conductores utilizan para localizar espacios libres de manera más rápida y eficiente. “Es una de las ciudades líderes en cuanto al desarrollo de conceptos de ciudades inteligentes, sobre todo en términos de participación cívica. Está aprovechando el crowdsourcing para estimular a la gente para que tome acción al respecto”, comentó Carlo Ratti, arquitecto italiano y miembro del Senseable City Lab del MIT. Thomas Matarazzo tuvo la genial idea de aprovechar a los millones de viajeros que utilizan los puentes de la ciudad para monitorear el estado de su infraestructura. En vez de limitar las inspecciones de los puentes a una cada dos años, Matarazzo ideó un método para calcular la vibración de cada uno de los puentes, tomando como fuente a los miles de residentes que los cruzan a diario. El acelerómetro de cualquier celular puede reemplazar los costosos sensores estacionarios. “Aunque una aplicación móvil no es tan precisa, igualmente nos permite identificar las desviaciones en el patrón de vibración de un puente”, agregó. Si una buena porción de residentes comparte la información de su viaje de ida y vuelta al trabajo, el crowdsourcing puede brindarnos una forma mucho más rápida de mejorar la seguridad urbana. Fábio Duarte y Ricardo Alvarez están trabajando en Beyond Lights (Más allá de las luces), un proyecto que busca dotar de inteligencia a los postes de luz de la calle. “En el pasado, las luces eran instaladas para proveer iluminación. A partir de ahora, la luz será tan sólo una consecuencia”, explicó Alvarez. Por varias razones, él cree que los postes son ideales para transformar una ciudad regular, en una inteligente: están ubicados en cualquier lugar a donde haya vida urbana y están conectados a una fuente de electricidad de manera permanente. “Sólo se trata de qué información puedas recolectar a través de ellos: desde cuántas personas transitan por determinada esquina hasta monitorear la salud de los árboles”, dijo Duarte. Las fundadoras de Soofa, Sandra Richter y Jutta Friedrichs, hicieron un gran salto entre el mundo académico y el de las start ups. Sus bancos ya pueden ser vistos en las calles de 75 ciudades. Emplazados en parques y plazas, el mobiliario de Soofa invitar a los transeúntes a sentarse y descansar un rato. Cada uno de los bancos está dotado con un panel solar para que las personas puedan cargar sus dispositivos mediante el puerto USB que también tiene incorporado. “Algunas personas hasta limpian los paneles de los bancos que se encuentran cerca de sus casas. Esto demuestra que la tecnología siempre tiene una dimensión social”, dijo Sandra Richter. A su vez, cada unidad posee tecnología de avanzada: unos pequeños sensores escanean los alrededores y detectan la identidad de cada dispositivo móvil. Estos datos son reunidos de manera anónima para que quienes realizan el mantenimiento de la ciudad puedan saber cuáles son los parques y plazas más frecuentados y, por lo tanto, cuáles requieren más mantenimiento. ¿Cómo todas estas ideas para ciudades inteligentes van a transformar la vida de los residentes? ¿Cómo podremos encontrar un balance entre las ventajas del uso de la tecnología digital y el miedo a la constante recolección de datos personales?

Boston
Boston

Y en ganador es...

La ciudad española de Zaragoza fue distinguida como la ciudad más inteligente. Unos 20.000 sensores manejan los espacios de estacionamiento, permiten que los tachos de basura se comuniquen con los sistemas de recolección de residuos y que las luces de la calle se apaguen cuando no son necesarias.