A la vanguardia del arte.

Más allá de albergar antiquísimas colecciones de arte, estos museos se caracterizan por incorporar tecnología de vanguardia y por sumergir al visitante en una verdadera experiencia inmersiva.

Museo Nacional de Ciencias e Innovación de Tokio (más conocido como Museo Miraikan).

Tanto la ubicación como las instalaciones hacen de este museo un verdadero templo del futuro. Está ubicado en Odaiba, una importante isla artificial de Tokio, y ocupa un moderno edificio de varios pisos, en los que el visitante podrá -a través de diferentes actividades interactivas- explorar las últimas novedades científicas y conocer las tendencias que determinarán el futuro. Una de sus mejores atracciones se encuentra detrás de la puerta de entrada: Geo‐Cosmos es un enorme globo terráqueo formado por 10,362 pantallas que reproducen en tiempo real los patrones climáticos globales con una resolución superior a 10 millones de píxeles. En el tercer piso, la robótica tiene su mejor performance. Allí se podrá entrar en contacto con algunos de los personajes más conocidos de Miraikan. Entre ellos: ASIMO, un robot humanoide que «nació» en el año 2000 gracias a la marca Honda, y que trabaja como comunicador científico en Miraikan desde enero de 2002. Otonaroid® y Telenoid® son otros dos androides con los que los visitantes podrán conversar y debatir acerca del futuro. Es uno de esos museos en los que está prohibido no tocar: es interactivo y multisensorial, se distribuye entre más de una decena de salas y cuatro cines. Se encuentra a tan solo 1.4 kilómetros del Century Park y es uno de los museos más visitados de China. Viajar al interior de la Tierra en Earth Exploration (Exploración de la tierra), vivir en carne propia inundaciones y avalanchas en el Ecological Disaster Theater (Sala de desastres ecológicos) y sentir la falta de gravedad propia de la luna, son algunas de las experiencias que pueden disfrutarse dentro de este museo. Sin embargo, los robots vuelven a imponerse como los grandes protagonistas: en World of Robots (Mundo de Robots) jóvenes y adultos podrán cantar karaoke mientras un androide toca el piano, obtener un retrato pintado por un robot artista y observar cómo uno de estos personajes resuelve el cubo Rubrik en tan sólo segundos

Museo Nacional de Ciencias e Innovación de Tokio (más conocido como Museo Miraikan).

Museo de Ciencia y Tecnología de Shangai

Es uno de esos museos en los que está prohibido no tocar: es interactivo y multisensorial, se distribuye entre más de una decena de salas y cuatro cines. Se encuentra a tan solo 1.4 kilómetros del Century Park y es uno de los museos más visitados de China. Viajar al interior de la Tierra en Earth Exploration (Exploración de la tierra), vivir en carne propia inundaciones y avalanchas en el Ecological Disaster Theater (Sala de desastres ecológicos) y sentir la falta de gravedad propia de la luna, son algunas de las experiencias que pueden disfrutarse dentro de este museo. Sin embargo, los robots vuelven a imponerse como los grandes protagonistas: en World of Robots (Mundo de Robots) jóvenes y adultos podrán cantar karaoke mientras un androide toca el piano, obtener un retrato pintado por un robot artista y observar cómo uno de estos personajes resuelve el cubo Rubrik en tan sólo segundos

Museo de Ciencia y Tecnología de Shangai

Centro de Ciencias de Finlandia Heureka (Helsinki).

En Heureka o el Centro de Ciencias de Finlandia, la ciencia y la tecnología se presentan al público de una manera atractiva e interactiva. Los visitantes pueden experimentar la alegría del descubrimiento a través de espectaculares exhibiciones, películas y eventos planetarios. Entre las muestras se destacan: Siete hermanos para el Futuro, donde los visitantes podrán experimentar cómo se verán las ciudades dentro de 50 años; El camino de la moneda, donde no sólo podrán aprender sobre cómo se produce y circula el dinero, sino también fabricar monedas con el rostro de cualquier persona. El restaurante de Eureka es otro de los imperdibles: insectos, zanahorias violetas, hamburguesas negras y bebidas frías que emanan vapor, son algunos de los platos que podrán disfrutarse en este “restaurante laboratorio”.

Centro de Ciencias de Finlandia Heureka (Helsinki).

Museo Smithsoniano de Diseño Cooper Hewitt (Nueva York).

Este museo es la meca del diseño en Estados Unidos. Cualquier diseñador se sentiría como pez en el agua teniendo en cuenta que posee -dentro de su colección permanente- más de 210.000 objetos de diseño, que abarcan 30 siglos de historia. A lo anterior, se le suma la posibilidad de interactuar con las obras a lo largo del recorrido. Al ingresar, se le entregará al visitante un lápiz interactivo que le permitirá "recolectar" y "guardar" objetos de cada una de las salas. Esta información será almacenada en una dirección web particular que luego el visitante podrá transferirla a las diferentes tabletas que se encuentran en el museo o a su dispositivo móvil. Además, podrá armar sus propios diseños sobre cada uno de los objetos que haya “recolectado”. La Sala de Inmersión es una de sus atracciones más populares: los visitantes podrán seleccionar fondos de pantalla de la colección permanente del Museo y verlos proyectados sobre las paredes del museo, desde el suelo hasta el techo. Incluso crear sus propios diseños.

Museo Smithsoniano de Diseño Cooper Hewitt (Nueva York).

Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.

Desde sus inicios, el Moderno fue un museo de vanguardia, la verdadera casa de los artistas argentinos, y un espacio dedicado a promover las últimas producciones de todas las disciplinas artísticas. El pasado 12 de julio de 2018 reabrió sus puertas, luego de atravesar un proceso de ampliación que le llevó unos cuantos meses. Dentro de sus actuales 11.000 metros cuadrados, los visitantes podrán encontrarse con: nueve salas de exposiciones y una gran sala de interacción en la que toda la familia podrá aproximarse al arte desde la tecnología y las ciencias. Talleres para armar historietas, construir caleidoscopios y aprender la técnica audiovisual stop motion con personajes de LEGO son algunas de las actividades que tendrán lugar en este espacio. Para aquellos que visiten el museo antes del 14 de octubre, podrán encontrarse con la muestra: Historia de dos mundos, arte experimental latinoamericano en diálogo con la colección MMK, 1944–1989. Esta exhibición ocupará todas las salas del renovado museo con 500 obras provenientes de los patrimonios de ambos museos y de colecciones privadas y públicas de diversos países, realizadas por 100 artistas y colectivos de América Latina, Estados Unidos y Europa.

Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.

The British Museum (Londres)

Este es el más tradicional del listado: su colección se centra principalmente en el arte antiguo. Sin embargo, los motivos sobran a la hora de señalarlo como uno de los museos de vanguardia del mundo. A través de las nuevas tecnologías en 3D, este museo ha logrado que cientos de piezas de arte antiguo -pertenecientes a su colección de relieves asirios y a sus momias de Egipto y Sudán- se transformen en elementos que los visitantes pueden ver de cerca, manipular y hasta interactuar. Uno de sus espacios imperdibles es el Centro de Descubrimiento de Samsung, donde niños, adolescentes y adultos podrán realizar actividades como: diseñar una historieta propia, crear y colorear una obra de arte y recorrer el museo a través de anteojos de realidad virtual. Para los estudiantes, el museo cuenta con múltiples salas de estudio, biblioteca y un archivo que data de 1753 que ha sido consultado por grandes personajes de la historia como: Karl Marx, Gandhi, Lenin y Oscar Wilde, solo por citar a algunos. Para aquellos amantes de la arquitectura, The British Museum es deslumbrante. El Gran Atrio de la Reina Isabel II, que ocupa el centro del edificio, es digno de una fotografía: el techo de vidrio y acero -diseñado por el arquitecto Norman Foster- está compuesto por 1656 pares de cristales.

The British Museum (Londres)

Cosmocaixa (Barcelona)

El Museo de Ciencia perteneciente a la obra social La Caixa es ideal para los más chicos y especialmente para aquellos niños interesados en la ciencia. Los visitantes podrán disfrutar de la instalación Bosque Inundado que recrea un ecosistema amazónico dentro de un invernadero de mil metros cuadrados y que acoge especies animales y vegetales típicas de la zona (incluyendo pirañas y cocodrilos). Luego, realizar un viaje al espacio para observar las diferentes estrellas y constelaciones en el Planetario. Y, finalmente, sumergirse dentro de un laboratorio y jugar a ser científicos por unas horas con espejos, lupas, barcos que no se hunden, máquinas que permiten levantar tres veces el peso corporal, utensilios para hacer burbujas de jabón, entre otros. Para los más grandes, la arquitectura del edificio es un plus. Su parte original fue creada por José Doménech y Estapá en 1909 para albergar un asilo para ciegos. Luego sufrió otras dos remodelaciones y fue premiado en 2006 como el Mejor Museo de Europa por la European of the Year Awards.

Cosmocaixa (Barcelona)

Museo de Ciencia e Industria (Chicago)

Un tour a bordo de un submarino alemán de la Segunda Guerra Mundial, observar el proceso de fabricación de un juguete en una fábrica de robots, experimentar la fiereza de siete fenómenos naturales al mismo tiempo, son algunas de las experiencias que pueden vivirse a lo largo del recorrido del Museo de Ciencia e Industria de Chicago. Este museo de ciencias es uno de los más extensos del mundo: el espacio físico es tan grande que no sólo alberga un submarino real, sino también el módulo de comando de la nave Apolo 8 y un avión de pasajeros Boeing 727. Además, en el último piso, se podrán elegir entre dos simulaciones de vuelo que le permitirán a los visitantes probar sus habilidades como piloto. Para aquellos que visiten el museo antes de enero del 2019, podrán disfrutar de una de las muestras temporarias que promete ser popular entre niños y grandes: La ciencia detrás de Pixar. Buzz Lightyear, Mike Wazowski y Dori invaden las salas para mostrar, a través de actividades prácticas e interactivas, cómo se produce la magia de darle vida a estos personajes.

Museo de Ciencia e Industria (Chicago)